¿Por qué debería interesar el desarme nuclear y por qué hay que ver las armas nucleares como un serio problema hoy en día?

July 11, 2014

Por Héctor Guerra (Red SEHLAC-ICAN), Dayana Martínez (Organización Mundial de Personas con Discapacidad-Región Latinoamericana), Jesús Martínez (Fundación Red de Sobrevivientes y Personas con Discapacidad de El Salvador-ICAN), Carlos Umaña (IPPNW-ICAN)

Durante el conversatorio “Desarme nuclear en el mundo: una visión desde Honduras”, llevado a cabo el 16 de junio en la sede del Banco Centroamericano de Integración Económica, en Tegucigalpa, se hizo una exposición sobre el continuo riesgo que representan las armas nucleares y los pasos que se llevan a cabo hoy en día para renovar esfuerzos para la erradicación de éstas.

Hubo una importante presencia de medios de comunicación para dar cobertura al evento y las y los reporteros participantes tuvieron a bien hacer una pregunta que, para quienes hemos trabajado a favor del desarme nuclear, podría parecer superflua: ¿por qué a Honduras le debería interesar el desarme nuclear y por qué hemos de ver las armas nucleares como un serio problema hoy en día?

Al trabajar por la iniciativa humanitaria, abogando por un tratado para la prohibición de las armas nucleares, suele parecernos que la información disponible sobre las características de las armas nucleares, su proliferación y efectos directos e indirectos sobre el medio ambiente y los seres humanos habla por sí misma. Empero, hay que tener cuidado en asumir que esta visión está consolidada entre la opinión pública en general; al menos, no en América Latina y el Caribe.

No hay que obviar que para mucha gente, funcionarios gubernamentales y diplomáticos incluidos, la amenaza nuclear desapareció con el fin de la guerra fría. Acaso para la mayoría de la población fuera de los países con arsenales nucleares o sus aliados directos, nunca se llegó a generar una plena conciencia sobre el riesgo en que vivimos desde hace casi 70 años. En el caso de nuestra región tal actitud puede verse reforzada por el hecho de conformar una zona, densamente poblada, libre de armas nucleares -la primera de su tipo- a través del Tratado de Tlatelolco. Por otra parte, para estos países, la vida cotidiana presenta otros desafíos como son el combate a la pobreza o la reducción de la violencia armada.

De tal manera, el cuestionamiento presentado en Tegucigalpa, no únicamente es pertinente sino también representativo de aquél con que nos podemos encontrar en el resto de América Latina y allende nuestra región. Por lo tanto, al mismo tiempo habrá de darse de manera responsable y didáctica. Responsable, al ser sensibles ante las dinámicas sociopolíticas de cada país, tomando nota sobre cuáles son las prioridades de la agenda pública, colocando así la temática sobre desarme nuclear en su justa dimensión, evitando a toda costa sensacionalismos, sermones y generación de falsas expectativas. La clara identificación del contexto nacional es indispensable. Didáctica, al brindar información actualizada en el idioma del país donde se busque difundir los trabajos para el desarme nuclear y hacerlo tomando en cuenta las características de las distintas audiencias con que se trabaje. Así se podrá compartir los temas de vanguardia en la iniciativa humanitaria y generar la sensibilización que conlleve el compromiso y la acción para avanzar hacia la prohibición de las armas nucleares.

Hay que decir que la necesidad de saber qué hay detrás de la prohibición de las armas nucleares y cuáles son los beneficios que conlleva para los países que no tienen ni han tenido nada que ver con las mismas, es por demás pertinente. De su entendimiento depende el compromiso que la sociedad y el gobierno tengan en las acciones internacionales la iniciativa humanitaria para el desarme nuclear y, posteriormente en pro de un tratado de prohibición.

También cabría indicar que lo hecho hasta ahora contra las armas nucleares sólo es una parte del todo, una parte importante sí, pero sólo la base, incluso en la región latinoamericana y caribeña, puesto que el estatuto de zona libre de armas nucleares únicamente libera a los países que la conforman de la amenaza del uso directo de éstas. Si bien esto no es un logro menor, ni América Latina y el Caribe, ni al resto de las zonas libres de armas nucleares se encuentran completamente seguras de cara a las consecuencias a larga distancia y a largo plazo de las explosiones nucleares que pudiesen ocurrir en conflictos armados, o por accidente, en cualquier otra parte del mundo (véase el estudio de la Asociación de Médicos para Prevenir la Guerra Nuclear [IPPNW] sobre la hambruna nuclear global que podría causar un conflicto nuclear regional a pequeña escala: http://www.ippnw.org/nuclear-famine.html).

Cierto es que ni Honduras ni sus países hermanos cejaron  en sus esfuerzos por un mundo libre de armas nucleares tras la entrada en vigor del Tratado de Tlatelolco y junto con muchos países más han tomado pasos importantes para el desarme y la no proliferación, ejemplo de los cuales es el Tratado de No Proliferación. Pero también todavía hay más de 17,000 armas nucleares en manos de Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia, Israel, Corea del norte, Pakistán e India, 2,000 de ellas en estado de alerta. Que países como Alemania, Bélgica, Holanda, Italia y Turquía almacenan en sus territorios armas nucleares estadounidenses, y que además de una veintena de Estados que se benefician para su seguridad nacional de alianzas con potencias nucleares y sus bombas y misiles.

A manera de epílogo de la respuesta al porqué del desarme nuclear, es asaz oportuno instar a la acción concertada de gobiernos y sociedad civil para mantener el círculo virtuoso de la iniciativa humanitaria para el desarme nuclear haciendo ver que es hora de que se busque completar lo iniciado y que se complete la construcción a partir de la base ya lograda, deslegitimando las únicas armas de destrucción masiva que no han sido prohibidas hasta ahora. Las armas químicas y biológicas ya son ilegales, pero no así las armas nucleares. El momento ha llegado y hay que aprovecharlo.

La iniciativa humanitaria vive gracias al impulso de naciones conscientes del continuo riesgo de las armas nucleares y comprometidas con el cambio por el bien de la humanidad, sin importar sus niveles de riqueza o de poderío militar, y es así que se podrá llegar a un acuerdo global para la prohibición de las armas nucleares. El año pasado tuvo lugar la primera conferencia sobre las consecuencias humanitarias de las armas nucleares, en Oslo, Noruega, seguido por la organizada por México, llevada a cabo comienzos de este año en Nayarit. La tercera conferencia de este ciclo tendrá lugar en diciembre, en Viena, Austria. Estos eventos han permitido un debate abierto entre los Estados, organismos intergubernamentales y sociedad civil participante, incluyendo a sobrevivientes de las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki (Hibakusha) así como otras personas con discapacidad –veteranas y veteranos de los trabajos en pro de la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad– y sobrevivientes de minas terrestres o de municiones en racimo –colaboradores fundamentales de las grandes campañas de desame humanitario–, miembros de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés) –sobre el riesgo que representa la mera existencia de las armas nucleares y la incapacidad que tienen todos los países del mundo para responder a un desastre causado por éstas. Tal como se planteó en el evento “Desarme nuclear en el mundo: una visión desde Honduras”, la producción, almacenamiento y uso de armas nucleares se nos presentan como una amenaza para el bienestar y la salud de la población global, llegando incluso a ser una causal de discapacidad.



  • sheen

    «Si Gandhi y Martin Luther King hijo estuvieran vivos hoy, formarían parte de ICAN».

    Martin Sheen Actor y activista

  • bankimoon

    «Felicito a ICAN por trabajar con tanto compromiso y creatividad en pos de un mundo libre de armas nucleares».

    Ban Ki-moon Secretario General de la ONU

  • yokoono

    “We can do it together. With your help, our voice will be made still stronger. Imagine peace.”

    Yoko Ono Artist

  • jodywilliams

    “Governments say a nuclear weapons ban is unlikely. Don’t believe it. They said the same about a mine ban treaty.”

    Jody Williams Nobel laureate

  • desmondtutu

    “With your support, we can take ICAN its full distance – all the way to zero nuclear weapons.”

    Desmond Tutu Nobel laureate

  • herbiehancock

    “Because I cannot tolerate these appalling weapons, I whole-heartedly support ICAN.”

    Herbie Hancock Jazz musician

  • hansblix

    “I am proud to support the International Campaign to Abolish Nuclear Weapons.”

    Hans Blix Weapons inspector

  • dalailama

    “I can imagine a world without nuclear weapons, and I support ICAN.”

    Dalai Lama Nobel laureate